ELIOT MAGNANI
—¡Yo también soy tu familia! ¡Soy el hermano que nunca conociste! ¡Soy la basura que tu madre nunca aceptó! Esa puta ramera me abandonó, me exilió y fingió que nunca existí. Prefirió complacer a tu padre para no perder su lugar en la familia y disfrutar de su dinero y renombre. Mientras yo me pudría solo en un orfanato, tú y Derek eran colmados de lujos y comodidades, se volvían los niños ejemplares de mamá —sus palabras estaban llenas de rencor y cada una caía como una piedra sob