Mientras la familia observaba la pantalla con el alma suspendida, el teléfono de Bianca vibró sobre la mesa. Con los ojos todavía húmedos por el llanto, la joven tomó el dispositivo y vio la notificación en pantalla.
Era un mensaje directo de Nico Castelli:
«Bianca, acabo de ver las noticias... No puedo creerlo. Lamento muchísimo todo lo que está pasando con tu papá y tu tio. Sé lo fuerte que eres, pero no tienes que pasar por esto sola. Estoy para ayudarte en lo que sea. Voy para allá inmediat