Capítulo cuarenta y seis.
Las puertas del ascensor se abren ante mi, dejando a la vista el salón a penumbras.
Avanzo lentamente por él esperando ver alguna señal de alguien despierto. Ya es casi medianoche y la fiesta de compromiso de Loan y Jess terminó hace un buen rato.
Veo su saco estirado encima del sofá. No hace mucho llegó. Giro a la esquina para entrar a la sala de estar y me llevo una sorpresa cuando veo a Liv parada en la cocina, sirviendo algo en una taza.
Da un respingo al verme.
—¡Cariño! Santo cielo, me