20.
Alba
Gabrielle abrió mucho los ojos y la boca, al mismo tiempo que se le escapaba un jadeo. Aun así, no veía rastro de enojo o juicio, cosa que me animó a contarle cómo pasaron las cosas.
—Es lo que pensé —suspiró cuando terminó de escucharme—. La relación con Cristel no te llena del todo.
—¿Qué?
—No dudo que adores a Cristel, incluso que te enamoraras de ella o que tengas sexo placentero a su lado, pero no te hace sentir completa.
—Pero…
—Mi amor, lo que estás haciendo no está bien, e