El mensaje llegó a las 9:17 p.m., justo cuando Alex se estaba pajeando con el mismo viejo vídeo que había guardado tres años atrás.
«Hey Alex, soy Rebecca. Mike se ha ido todo el fin de semana con su padre a la casa del lago. El fregadero de la cocina gotea como loco y no consigo girar la maldita válvula de cierre. ¿Podrías pasarte y ayudar a una damisela en apuros? Te deberé una muy grande. 😘»
Se quedó mirando el emoticono del beso hasta que la polla le palpitó tan fuerte que dolía. Rebecca T