Punto de vista de Alexa
El salón se había convertido en algo primitivo. La tormenta seguía rugiendo fuera, pero dentro solo importaban las respiraciones pesadas, el sonido húmedo de piel contra piel y los gemidos desesperados. Marcus seguía enterrado profundamente en el culo de Ryan, con su gruesa polla palpitando con los últimos pulsos de su orgasmo. Ryan yacía debajo de él, con el pecho agitado y semen salpicado por su estómago. Yo estaba a horcajadas sobre su cara, con mi coño todavía palpit