Separé los labios y él entró, estirándome la boca. Sabía familiar: sal, piel y Jake… pero el ángulo lo hacía llegar más profundo, golpeando el fondo de mi garganta. Lo chupé con ganas, hundiendo las mejillas, la lengua dando vueltas alrededor de la cabeza cada vez que se retiraba. Los sonidos húmedos de mi boca trabajando con él se mezclaban con los ruidos obscenos que hacía Ethan entre mis piernas: succionando, lamiendo, dos dedos gruesos entrando de repente y curvándose fuerte contra ese punt