El viaje en el ascensor hasta su apartamento estuvo cargado de una tensión espesa. Estábamos de pie uno al lado del otro, con los cuerpos pegados, la respiración agitada y el corazón latiéndonos con fuerza. Podía sentir cómo crecía la anticipación, el deseo y la necesidad… algo más. Algo que hacía que mi cuerpo doliera de ganas, que mi sangre corriera más rápido y que quisiera más.
Cuando las puertas del ascensor se abrieron, revelando su apartamento, un escalofrío me recorrió la espalda. El lu