Mi hermana mayor estaba parada frente a la puerta, con los ojos muy abiertos y las llaves todavía en la mano. Había venido sin avisar, como siempre.Me miró… desnuda, inclinada sobre el sofá, con el semen ya chorreando de mi coño por mis muslos… y luego a Ethan, que estaba detrás de mí con su polla dura y mojada todavía apuntando hacia afuera.La habitación se quedó en completo silencio.La boca de Ella se abrió.—Maya… ¿qué carajos?Intenté cubrirme con las manos, pero era completamente inútil. El semen de Ethan seguía corriendo por mis piernas. Mis pezones estaban duros y, sobre todo, mi coño seguía contrayéndose.Los ojos de Ella pasaron de mí a Ethan, a su gruesa polla, y de nuevo a mí.—Yo… puedo explicarlo —dije con voz temblorosa.Ethan ni siquiera intentó ocultar su erección. En cambio, sonrió con arrogancia y extendió la mano.—Encantado de conocerte, Ella.Mi hermana tragó saliva con dificultad. Ella era dos años mayor que yo. Siempre había sido la responsable, pero en ese m
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