Linda
Siempre me han atraído las sombras del deseo, los lugares donde el control se desvanece y el poder crudo toma el mando. Durante años había oído susurros sobre The Velvet Vault, un club privado exclusivo escondido en los bajos fondos de la ciudad, accesible solo para los hombres ricos y poderosos que anhelaban dominación absoluta.
No era solo un club nocturno, era un reino donde mujeres como yo entregábamos nuestros cuerpos para ser usados, comandados y remodelados por quienes podían pagar