El sol de la mañana se filtra por las persianas, marcando el inicio de un día que prometía ser glorioso, pero que ahora se siente pesado en el pecho. Lo primero que hago, incluso antes de buscar agua para mi garganta seca, es tomar el celular para buscar cualquier indicio del desastre de anoche en las redes sociales.
Mi pulso se acelera mientras navego por los portales de moda más importantes de Chicago. Espero encontrar titulares que hablen del escándalo, de los empujones, del beso de Luigi, pe