OMAR
—¿Esta todo bien? Te escucho algo nerviosa. —dije para molestar un poco.
—No, todo está bien. Solo que tu no has hecho nada malo, todo lo contrario, y no eres el culpable de nada de lo que está pasando con Steven. Posiblemente iba a pasar sin importar quien mostrara interés en mí. —sonreí como un idiota al mismo tiempo que me miraba en el espejo del gimnasio y limpiaba el sudor en mi rostro.
—Me alegra mucho que te dieras cuenta y no sé si podríamos cenar hoy. Mi padre cumple años mañana y