Phoebe
El teléfono no dejaba de vibrar y sabía que debía actuar antes de que todo se saliera de control. No necesitaba a Omar en mi puerta todo el tiempo. Necesitaba tiempo, definitivamente estar con él sería un error. Nosotros no encajamos en su vida y era mejor alejarlo antes de otra cosa. Eventualmente debía decirle de mi embarazo, pero esperaría a que todo esté solucionado con Steven.
—Phoebe, ¿en qué puedo ayudarte? —dijo el señor Ernesto, encargado del mantenimiento del edificio.
—Buenos