PHOEBE
Noah entró de nuevo al departamento y después de mirarme de mala manera se fue directo a su habitación.
—¿Viste cómo me miró? —pregunté a Aida.
—Yo si fuera él te miraría de la misma manera. —la miré con la ceja alzada—. El malo de su cuento vino de nuevo a arruinar lo que por primera vez podría ser una relación de verdad que te conoce. Sin importar si es un posible felices para siempre o un felices hasta nunca. Sabes que desde hace mucho tiempo Noah idolatra a Omar o la idea de tener un