Tengo una semana encerrada en una de las habitaciones de mi secta.
Mi segundo demonio me trajo aquí cuando se dieron cuenta que los cazadores seguían rondando nuestras propiedades, y no me queda más que dar vueltas por los pasillos ya que no tengo permitido salir del templo.
Todas las tardes salgo el jardín, paso por la cocina Y a lo último me doy una vuelta por los pasillos solo para ver los cuadros que cuelgan en las paredes de las sectas pasadas de mis demonios.
Pero hay algo que brillaba