Sorprendida, observo cómo Ares se queda parado en su lugar y me observa con una ceja en alto. Su mandíbula tensa. Lo miro confundida, levantándome del suelo con lentitud para hacerle frente.
—Mi lord — saluda Troian a mi costado, también levantándose del suelo y dedicándole una mirada seria a Ares, quien deja de observarme al escucharle y vuelve su atención a él. Troian se inquieta con la mirada que le da. Lo noto removerse a mi lado.
En respuesta a su saludo, Ares le gruñe como si fuera un mal