Cuando llegamos a casa, mi abuelo está en la puerta mirando a todos lados, de veía asustado y muy desesperado.
— ¿Que les pasó? — Me preguntó mientras corría a mi para ayudarme con papá.
— ¿tienes cáncer? — Le pregunté.
— eso no importa, aquí lo importante eres tú. los vecinos me contaron lo que pasó, como te trato ese hombre —
Yo seguí con mi papá para entrar a la casa y poder hablar bien con mi abuelo.
— Él me dijo que era dueño de esta casa, ¿eso es verdad? — Le pregunté.
Senté a mi papá en