De pronto, se abren las puertas del ascensor y aparece Ares, quien se acerca al ver a las mujeres tan nerviosas.
—¿Qué hacen allí? —Pregunta y Adriana temerosa, se queda sin habla, mientras que Aurora, como puede señala en dirección a Vanesa.
—L-la la señorita Vanesa… —Balbucea y Ares se asoma, viendo a su amada que está tirada al final de las escaleras y corre despavorido hacia ella.
—¿Qué paso?, ¿qué le hicieron?, ¡Auxilio!, ¡Vanesa!
—Yo… Yo… —Tartamudea Adriana muy nerv