—¿A dónde me llevas? —Le pregunta su esposa, apenas le abre la puerta del auto.
—Al inicio…
—¿Al inicio?
—Espera y verás… —Le dice, y arranca el auto, que diez minutos después detiene, en un semáforo junto a una parada de autobús.
—Recuerdo que para llegar aquí, antes me tardaba una eternidad, pero desde nuestra casa el trayecto es mucho más corto.
—¿Qué hacemos aquí? —Pregunta y Ares de baja, para abrirle la puerta.
—No lo recuerdas? —Le tiende la mano y la ayuda a salir.
—¿Re