Mariana se encontraba hundida en la desesperación todos estos días Aidan no había vuelto a la Villa, ni siquiera se había molestado en llamar, incluso ella había ido hasta la empresa a buscarlo, pero solamente le decían que el Presidente no llegaría, también había llamado a Irene, pero la mujer simplemente la había ignorado, la mujer estaba sentada en el sofá con varias botellas de Whisky a su lado - Señorita, rápido el Señor ha llegado - Una de las mucamas se apresuró para llegar junto a ella,