Muerte por Muerte
La mañana encontró a Imperial despierta antes de tiempo.
El salón del consejo estaba lleno cuando Ashven entró. El aire olía a tabaco de pipa y a metal. Los hombres que llevaban horas discutiendo aun sin llegar a un acuerdo. El invierno se resistía a irse y, con él, la calma. El Alfa ocupaba la cabecera de la mesa, la espalda recta, las manos apoyadas con firmeza. A su alrededor, los miembros del concejo hablaban en voz baja, superponiéndose.
-No es un ataque casual. -Decía un