Enfrentamiento
La idea no lo dejaba en paz.
Ashven llevaba horas despierto, con los ojos fijos en la oscuridad del techo, escuchando el viento colarse entre las rendijas de Imperial. No era el frío lo que lo mantenía alerta, ni siquiera el cansancio acumulado por los días de reuniones con el Alfa y los ancianos. Era Ana. La posibilidad de que algo la alcanzara sin aviso, de que el patrón que habían descubierto se cerrara sobre ella como una trampa tardía.
Habían tomado medidas. Muchas. Patrulla