Como si nada
La noticia se propagó rápido.
No como un anuncio formal ni con trompetas, sino como lo hacían siempre las cosas importantes en Imperial. Un anuncio, un papel con un listado de nombres, el entrenador y ya. Para cuando Ana llegó al patio de entrenamiento, ya había notado algo distinto. No solo por la disposición de los grupos, sino por quiénes estaban allí.
Personas que Ana sabía que tenían Dones.
No todos, pero sí demasiados como para ser coincidencia.
Se detuvo un segundo antes de