Miradas VI
Ashven no estaba acostumbrado a perder el control de lo que observaba.
Siempre había sido sencillo identificar amenazas, anticipar movimientos, leer intenciones. Las personas eran previsibles cuando se las miraba con la distancia suficiente. Pero desde la ceremonia, esa distancia se había vuelto incómodamente corta.
La vio entrar al patio central con Charlotte, el paso firme, la espalda recta, como si el murmullo constante no existiera. Ana no bajaba la cabeza. Tampoco buscaba mirada