Apégate al Plan
La tierra húmeda cedía bajo las botas mientras descendían entre los árboles.
El bosque olía a lluvia vieja, barro removido y hojas podridas. El invierno comenzaba a retirarse lentamente, dejando detrás charcos oscuros y pequeños hilos de agua descendiendo entre las piedras.
El grupo se movía con una naturalidad a la que Ana no podía adaptarse.Nadie hablaba, pero se entendían con pequeñas señas y sonidos con sus bocas.
Avanzaba en fila, moviéndose entre la neblina matutina que