Ceremonia III
Astrid le pasó el cuenco con la pasta que acababa de comer a su hermana y tomó otro cuenco.
-¿Vas a hacerlo tú? -Sigrid miró con duda a su hermana.
-Yo lo hago. -Le reprochó por dudar. En el cuenco había un engrudo blanco preparado. Olía a aceites de acacia y mimosa.
-¿Debo comer eso también? -Preguntó al verlas discutir por quien lo hacía.
-¿Tienes hambre? -Preguntó Astrid con una sonrisa burlona. -Es para marcar tu rostro, es como un maquillaje previo. -Hizo un gesto donde