25-ORGULLOSO DE TI.
–Dante, que no cabes, es que eres grandote –le dijo Helen entre risas.
–Si me pongo encima de ti voy a caber si problemas, solo...solo que no quiero aplastar a mi hijo.
Helen se puso seria de momento –¿quien te lo dijo?
–Ashton me lo contó todo.
Ambos estaban acostados en la pequeña cama de hospital, si alguno de los dos respiraba profundo se caían, pero ahora mismo no necesitaban más espacio, ni lugar especial ni nada extraodinario, solo se necesitan uno al otro y la conversación sincera q