23-TEATRO.
–Sabia que te iba a encontrar aquí –le dijo Romanov a Dante –¿Qué pasa con tu celular? Te he llamado mil veces.
–Lo apagué. – Dante arrastró las palabras; ya andaba borracho.
Romanov caminó en silencio y se sentó frente a su amigo, agarró la botella de whisky y se dió un trago.
–Me puedo imaginar el porqué –le dijo a Dante –vamos, te llevo a tu casa, en esas condiciones no puedes manejar ni un carrito de supermercado.
***
–¿Dónde estoy? –preguntó Helen atontada.
–Cálmate, seguimos en el edifici