DARIUS
—Esta noche no puedo. Mi padre quiere que vaya a esa estúpida reunión con otra manada...
—Entonces mañana. Ven conmigo mañana a ese festival entre las academias...
Insistí mientras aflojaba el agarre de mis manos y comenzaba a acariciarlo lentamente, subiéndolas hasta entrelazar mis dedos con los suyos.
Todo el cuerpo de William estaba rígido y habría jurado que temblaba, pero no se apartó cuando mi boca rozó su oreja.
—¿No me dijiste que querías repetir las locuras de la noche en que de