PRESENTE
NOCHE DE BODAS
DARIUS
—No puedo creer que hayas preparado todo esto en secreto.
El brillo en los ojos de William no se desvanece. Habla sin parar, como hace cuando se pone realmente nervioso.
—¡Estamos en medio del puto océano!
Sonrío observándolo, escuchando su parloteo mientras bebo de mi cerveza y camino hacia la cubierta de popa del yate.
Porque sí, me cansé de estar en tierra, me cansé de estar rodeado de gente y decidí que pasaríamos nuestra noche de bodas perdidos en el mar.
La