DARIUS
William susurró contra mi rostro, con las manos aferradas alrededor de mi cuello mientras permanecía justo frente a mí.
Logré por fin sacarnos de la pista de baile, atravesando aquella maraña de cuerpos que continuaban moviéndose y restregándose unos contra otros.
—Estás muy borracho, Will —dije con la voz ronca y contenida mientras permanecíamos en un rincón y yo intentaba pensar qué demonios debía hacer.
Me estaba conteniendo para no llevar aquello más lejos, porque yo también tenía du