84. NO TE DEJARÉ IR JAMÁS
KADEN
Me estaba ahogando en esa maldita fiesta.
Luchaba porque no se hiciera evidente, pero ¿cómo controlar mis ojos, que la buscaban todo el tiempo?
No podía evitar sentirme tan celoso por su sonrisa al lado de William.
Sabía muy bien que él no tenía ningún interés amoroso por ella, pero aun así mi posesividad me hacía codiciar cada una de las reacciones de Savannah.
¿Por qué, a mi lado, solo podía mostrar esos ojos tristes que me atravesaron cuando bajaba las escaleras?
Odio esto, y más el he