62. A UN PASO DE LA MUERTE
NARRADORA
A mucha distancia de la Academia de Lobos.
—¡Las cosas no resultaron como quedamos! ¿Por qué dejaste morir a tantos hombres? ¿Te crees que mi gente se multiplica por días?
La voz enojada de una mujer mascullaba desde la oscuridad.
Estaba parada bajo las sombras de un enorme árbol, mientras la noche también le servía de refugio.
Una pesada capucha tapaba sus facciones, al igual que la del hombre de pie frente a ella.
—No pensé que se fuese a descontrolar tan fácil, pero eso solo nos co