239. DOS FÉNIX
NARRADORA
Al escuchar ese rugido enfurecido, Kiara supo que había llegado el momento de la verdad.
Las puertas dejaron de absorber Nemunaes y desde su oscuro interior comenzaron a brillar puntos rojos llenos de peligro.
Dio un paso atrás, queriendo convocar un escudo, pero la magia estaba agotada en su cuerpo.
“¡Huye, Kiara, no podemos escapar de esto, cambiemos ya!” Minna le gritó de repente, presintiendo que estaban a un paso de la muerte.
La híbrida apretó los puños con rabia. Quería demostr