55. DEL MIEDO AL DESEO
WILLIAM
Diosa, al ver tanta sangre sobre la alfombra sentí que el corazón se me paralizaba.
Pensar en perderlo me volvía loco.
“¡Frost entra a buscar a su lobo y haz que reaccione! ¡AHORA!”
Le rugí a mi parte animal, que también estaba desesperado.
Jamás dejaría morir a Loki, y su aullido ansioso lo llamó, después de haber pactado que nunca más se pondrían en contacto.
Me arrojé al suelo e intenté girar el pesado cuerpo de Darius para ver la gravedad de las heridas.
—Maldita sea… - H