43. ¿QUIÉNES SON LOS ENEMIGOS?
NARRADORA
El mareo asaltó su cabeza al ver el mundo al revés y el dolor atravesaba sus sienes con punzadas constantes.
“¿Thera?” llamó a su loba, pero no le respondió.
Isabella lo intentó una y otra vez, sintiendo más el pánico al darse cuenta de que algo bloqueaba la comunicación con su parte animal.
Intentó escuchar los pasos, la conversación, pero solo se oía el crujido de las hojas y los susurros de la noche.
De repente hizo por levantar un poco la cabeza para ver por dónde andaba, y el rostro enmascarado de uno de sus captores apareció frente a ella.
—¡Boo!
Isabella casi grita de la impresión, pero se mantuvo en silencio con el corazón latiéndole erráticamente.
—¿Crees que no sabíamos que ya te habías despertado? —la voz burlona detrás de la máscara la hizo temblar un poco.
El estar desconectada por completo de sus instintos no le hacía gracia.
—¿Qué quieren conmigo? ¿A dónde… me llevan? —Isabella intentaba balancearse sin querer apoyarse mucho en la espalda del hombre que la car