25. YO SIEMPRE GANO
KADEN
Cuando escuché su voz al otro lado del espejo no podía creérmelo.
Sus palabras tropezosas me decían que había bebido demasiado.
La ira retumbó en mi pecho, pero al escuchar su pedido algo se ablandó en mi interior.
Era obvio que William se la había jugado.
Seguramente descubrió que estaba aquí y es muy bueno para salirse por la tangente.
Escuché su petición y una sonrisa retorcida apareció en mis labios.
Por alguna razón idiota quería ganar hoy más que nunca para que ella se sintiera feli