178. TÚ Y YO... SUENA PERFECTO
ALISTAIR
De repente escuché su voz suave pero firme cuando estaba a punto de incorporarme.
Su lengua salió a relamer sus labios.
—¿Estás segura? Porque pequeña cosita, estoy con la polla a punto de la necrosis, bebé, necesito venirme y me gustaría darte placer también… no voy a parar, Kiara…
—No lo hagas… —la escuché tragar con nerviosimo, pero se inclinó hacia atrás, apoyándose en los codos y abriendo con suavidad las piernas.
Mis ojos depredadores bajaron de nuevo hacia esa braguita q