Mundo ficciónIniciar sesiónAria
El silencio entre nosotros pesaba más que cualquier palabra no dicha.
Estaba sentada en el alféizar de la enorme ventana del dormitorio que Alexei me había asignado, con las piernas dobladas y el mentón apoyado en las rodillas, observando cómo la lluvia resbalaba por el cristal como si intentara







