Mundo de ficçãoIniciar sessão—Pero mira que estabas bien pendiente de nosotros —exclamo y respingo las cejas.
—¿Cómo no lo iba a hacer? Si estabas con otro hombre que te estaba colocando un anillo de compromiso.
—Que no era de compromiso… —replico y coloco los ojos en blanco. Él me salpica de agua con los dedos para que deje de hacerle mala cara—. Es la verdad, nada más me lo regaló. —Cometo el error de mostrárselo, &







