SU SUEÑO COMO PIANISTA Y COMO MUJER...
Sus dos oyentes volvieron a aplaudir y el señor Hadley dijo:
—Bravo. Es usted extraordinaria.
—¿De qué se trata todo esto, Katy? —inquirió, al ver la mirada traviesa de su cuñada.
Pero fue Henry Hadley quien respondió.
—Voy a dirigir una orquesta sinfónica. Ya tengo muchos músicos y he encontrado más en la Escuela de Piano de Ada Clement.
—He estado allí —dijo Angeline —. En San Francisco. Me detuve a practicar el mismo día que hice una prueba para la orquesta.
Arrugó la nariz cuando record