Su cara de niño le sonrió.
—¿Es un saludo feliz o estás muy enfadada conmigo?
Angeline se quedó sin palabras. Era la última persona que esperaba ver y había aparecido de repente.
No supo si se alegraba, aunque al sentir que se apoderaba de ella un tumulto de sentimientos, concluyó que sí, que estaba feliz por volver a verlo. Después de todo, formaba parte de su vida, aquella en la que todo estaba bien y se sentía cómoda. Él fue el amor de sus días de universidad y sus viajes por Europa. Era s