—¿Te sientes bien? —me pregunta él suavemente y siento su aliento en mi frente y su mano jugando con mi cabello. Quería decirle que —bien— es quedarse corta.
—Ehh si, bien, muy bien— le respondo de forma tibia. Él se gira un poco para verme y yo levanto mi cabeza para observarlo, tiene una sonrisa de felicidad y su cara sigue sonrojada.
—Princesa...— susurra mientras besa mi frente tiernamente y me derrite. — ¿Qué tal si pasas este fin de semana aquí conmigo? — me dice y casi siento que se me