El grito de Noah resonó por todo el campus, haciendo que decenas de estudiantes levantaran la cabeza al mismo tiempo. Para Olivia, sin embargo, todo ocurrió como si el tiempo hubiera dejado de avanzar. Sus ojos permanecían fijos en aquel enorme equipo de aire acondicionado que caía directamente sobre ella mientras su cuerpo parecía incapaz de reaccionar. El miedo la paralizó por completo.
De pronto, unos brazos fuertes la sujetaron con violencia, Adrián se lanzó sobre ella sin pensarlo dos vece