Al llegar al despacho de Noah, Olivia dejó cuidadosamente su bolso sobre el sofá y sacó el teléfono. Sonrió apenas al abrir la conversación con su esposo y escribió un mensaje con rapidez.
"Mi amor, ocuparé tu despacho para hacer mi examen. Espero que no te moleste. Te amo."
La respuesta llegó casi de inmediato.
"Ratoncita, esta es tu casa. Puedes estar en cualquier lugar. Te amo y sé que lo harás muy bien. Suerte"
Una sonrisa dulce apareció en los labios de Olivia. Aun estando lejos, Noah siem