Bella permaneció varios segundos en silencio. Poco a poco volvió a acurrucarse contra el pecho de Baltazar, abrazándolo con fuerza mientras intentaba ordenar todo lo que acababa de escuchar.
—Bal... yo no estoy acostumbrada a esto.
Su voz apenas era un susurro.
—Toda mi vida fue normal. Estudié, viajé, conocí personas... pero esto es diferente. Siempre habrá alguien que quiera matarte. Siempre que salgas por esa puerta voy a preguntarme si volverás o si esa será la última vez que te vea. No qui