Después de varios días maravillosos en París, finalmente regresaban a casa. El viaje había sido tranquilo y el cansancio acumulado terminó venciendo a todos antes incluso de aterrizar. Richard llevaba a Lily profundamente dormida entre sus brazos, abrazada a su inseparable osito de felpa, mientras Noah caminaba detrás de él cargando a Olivia con la misma facilidad y cuidado con los que había aprendido a hacerlo durante aquellos meses de embarazo. La joven apenas mantenía los ojos abiertos; apoy