El embarazo hizo que Olivia se quedara profundamente dormida durante gran parte del trayecto. El suave movimiento del vehículo, el cansancio de la mañana y la tranquilidad que sentía junto a Noah la habían vencido sin remedio. Cuando sintió que el auto se detenía, abrió los ojos lentamente y parpadeó varias veces intentando despejarse.
Lo primero que percibió fue el aire.
Una brisa fresca y salada entró por la ventana abierta, envolviéndola de inmediato. Después llegó el sonido constante de las