Hace tres años...
Bella al fin sintió que su cuerpo le respondía. Jack, el hombre de confianza de Baltazar, entró con una bandeja.
—Señor, la comida de la señora Bella y lo que me encargó.
—Gracias. Vete.
Jack dejó una tablet sobre la bandeja y luego salió cerrando la puerta. Baltazar se levantó, caminó llevando la bandeja hasta Bella y la dejó sobre la cama frente a ella.
—Ven, mi fierecilla, ven a comer.
—No. No comeré nada que venga de ti, maldito psicópata.
La mirada de Baltazar se oscureció.
—Sé buena. No q