Cap. 14.2
Darién se detiene en medio de la calle, las chicas lo miran con cautela, miró hacia una dirección en especial, Youlin pudo ver como sus ojos azul plata brillaban en la oscuridad. ─ ¿Renata?... ¡Renata!, ¡¿Dónde estás?! ─ ¡Amor!, ¡Cielo!, tengo miedo, ayúdame ─ Calma, solo ten calma, solo dime lo que vez ─ Tengo los ojos vendados ─ Lo que escuchas ─ Voy en auto… hay tres personas o, o, o demonios, no, no, no lo sé, tengo mucho miedo y tienen los vidrios subidos, no oigo nada, solo sácame de